
De media un entierro en España cuesta 3.850 euros
Sin duda alguna, morirse en España no resulta barato. Hay diferentes gastos que hay que sumar y tener en cuenta. Así tenemos diferentes costes como el velatorio, el ataúd, la inhumación o incineración, las flores, coche fúnebre, esquelas, recordatorios, etc.
Las empresas funerarias son las que realizan estas gestiones. Estás tienen la obligación de informar de los diferentes servicios (incineración o inhumación), ataúd, traslados, sala del velatorio, etc., la recomendación inicial es pedir siempre un presupuesto del coste total del servicio para evitar sorpresas desagradables.
De los servicios ofrecidos se nos tiene que dar una factura, desglosada por productos o servicios prestados.
Así, el primer gasto que tendremos que afrontar será el trámite de documentación, que consiste en obtener el certificado de defunción, baja en el registro civil del fallecido y autorización de la licencia de inhumación o incineración.
El segundo paso será elegir un ataúd. Aquí los precios van desde los 500 euros hasta los 10.000 euros. Evidentemente, la diferencia entre unos y otros radica en el material con el que están fabricados y su decoración.
El coche fúnebre, es otro de los gastos importantes. El precio de este dependerá del servicio a realizar, los kilómetros que tengan que recorrer desde el lugar del fallecimiento, al tanatorio, cementerio, etc.
El tanatorio es otro de los gastos que tendremos que afrontar, a no ser que optemos por velar a nuestro ser querido en casa.
Las flores, coronas, centros, ramos, es otro de los gastos fijos. Aquí la variedad de arreglos florales es tan amplia como sus precios.
La lápida, es otro gasto que tendremos que abonar en caso de inhumación o resto en columbarios.
Otra de las decisiones que tendremos que tomar es donde descansarán los restos, decantándonos por la inhumación o la incineración.
Por tanto, si optamos por el enterramiento. El coste del nicho se puede consultar fácilmente porque los ayuntamientos publican en sus ordenanzas el precio que tendremos que pagar por la contratación de nichos, panteones, mausoleos, etc., así como por los gastos de enterramiento, colocación de lápida, etc. Pero este gasto será distinto en función de la localidad donde nos enterremos, así como de la opción de enterramiento que elijamos (nichos, panteón).

Teniendo en cuenta todo esto, en España, morirse cuesta de media unos 3850 euros. Para llegar a ese coste, las partidas a abonar se pueden desglosar en:
Ataúd 1.200 €
Tanatorio 600 €
Preparación del cuerpo 300 €
Traslado y coche fúnebre 400 €
Cementerio, nicho e inhumación 800 €
Flores y coronas 200 €
Gestión de trámites 250 €
Ceremonia y otros servicios 100 €
Estos importes son orientativos que varían en función de la localidad, sobre todo en los gastos que los Ayuntamientos aplica a los entierros o a las incineraciones.
En España, muchas familias contratan un seguro de decesos para evitar que sus familiares tengan que afrontar de golpe una factura de varios miles de euros. Pero que el seguro cubra el funeral no significa necesariamente que sea la opción más económica a lo largo de toda la vida. Por ejemplo, imaginemos una persona que paga una prima media de 10 € al mes durante 40 años. Así habría abonado un total de 4800 euros en esos años, una cifra ya superior a lo abonado de media en España.
En estos casos, desde la Asociación Española de Consumidores recomendamos comparar precios y coberturas en las pólizas para elegir el seguro que mejor nos convenga.
