Independientemente de la investigación se deben asumir responsabilidades por el nefasto servicio y las denuncias constantes de trabajadores y usuarios
Quien debe ofrecer explicaciones a la ciudadanía es el propio Presidente Pedro Sánchez
Esta semana se han producido hechos tremendamente graves sin que hayamos querido hacer pronunciamiento por nuestra parte por respeto a las víctimas y sus familiares. De hecho, hemos esperado a ver si se ofrecían explicaciones convincentes respecto a lo sucedido en Adamuz, cuestión que el pasado miércoles nos quedó claro que no va a suceder.
Aquí, igual que sucedió con el apagón eléctrico en toda España, no se van a ofrecer explicaciones claras sobre lo ocurrido desde el Gobierno de España para no tener que asumir responsabilidades.
Lo que sí está claro es que tanto por el accidente como por las denuncias anteriores del personal ferroviario y los usuarios la situación que se ha generado ha sido terrible y sólo lleva desde nuestro punto de vista a la asunción de responsabilidades en el Gobierno de España.
La Asociación Española de Consumidores ha denunciado en diferentes ocasiones el importante y evidente retroceso en la calidad de los transportes públicos. No sólo tenemos infraestructuras ferroviarias en el estado que ha dejado visible el accidente sino que las carreteras españolas también originan cientos de muertos al año por el deplorable estado en el que se encuentran.
En este caso, el Ministerio con sus declaraciones tras el accidente ha levantado incertidumbre sobre lo ocurrido más que certezas e información contrastada sobre un terrible accidente. Esto incide notablemente en la confianza de la ciudadanía en este servicio público. De hecho, muchos consumidores nos han transmitido su miedo a viajar en tren tras lo ocurrido. Es más, se ha indicado que trenes anteriores que han pasado por esas vías presentan daños en el lado contrario a donde está la vía rota en el accidente de Adamuz. Por tanto, con esas declaraciones se estaría dando a entender que es posible que hubiera otro fallo en la vía que aún no se ha detectado.
Además, consideramos inaceptable que se haya declarado públicamente que las reiteradas advertencias e incidencias en los servicios de Alta Velocidad realizadas por los sindicatos ferroviarios y los usuarios no tienen validez, porque no se consideran problemas de seguridad sino de confort. Aunque fuera así, el confort de los usuarios también tiene que ser una prioridad para el Ministerio.
En la Asociación Española de Consumidores consideramos que la llegada de la competencia al sector ferroviario no puede ser una excusa del declive del servicio público tal y como se ha indicado en diferentes ocasiones. Hasta hace unos años era un servicio ejemplar y la valoración muy alta y hoy, por la acción de los responsables ferroviarios está por los suelos para los usuarios.
Sin duda alguna el incremento de pasajeros que ha tenido desde la pandemia este servicio ferroviario no ha tenido como consecuencia lógica un incremento en el mantenimiento y las obras públicas que sigan garantizando esa necesaria seguridad que está en entredicho ahora mismo.
Consideramos que aparte de inversiones en infraestructuras de alta velocidad también son exigibles una mayor inversión material y de personal de atención a los usuarios en las líneas de media distancia y cercanías de las que dependen muchos trabajadores, estudiantes y usuarios vulnerables en su vida diaria.
Desgraciadamente, estos hechos ocurridos aparte del deterioro del servicio ferroviario constante en estos años, volvemos a pedir responsabilidades en el Ministerio que deben partir por el cese o dimisión del Ministro Oscar Puente que entendemos que debería asumir su responsabilidad personal y política por lo que estamos viviendo siendo necesario abordar un plan de choque y soluciones inmediatas al daño que se está ocasionando a los ciudadanos y al servicio público de transporte ferroviario.

