Ya en comunicados anteriores pedíamos urgencia en la adopción de medidas que tenían que abordarse para paliar las consecuencias de la crisis económica en la que estamos inmersos por la Guerra de Irán.
Además, señalábamos que no era momento de hacer política partidista e ideológica sino que lo era para dar soluciones a los millones de consumidores que lo están pasando mal y que verán como los precios, si no se remedia, subirán de una manera insostenible.
La división que se ha originado en el propio Gobierno con la no entrada de Sumar al Consejo de Ministros evidencia la falta de responsabilidad tanto de una parte como de otra. Por un lado por no negociar las medidas pero, también, por el otro lado por intentar meter cuestiones ideológicas en materia de vivienda que nada aportan a la solución económica de esta crisis.
En cuanto salgan las medidas las valoraremos pero ya queremos señalar una falta de empatía total con los ciudadanos que viven atónitos esta situación.

