Que la medida estrella sea el teletrabajo denota una falta de ideas y de diagnóstico real de la economía cuyo problema hoy en día es la inflación
En el día de ayer, se trasladó por parte de la UE una serie de propuestas que van en un borrador que la semana que viene será aprobado por los países miembros.
Ahí se ha planteado por parte de la Comisión Europea el teletrabajo obligatorio un día que en el caso de España no tendría aplicación práctica positiva dado que en nuestro país buena parte de las empresas no pueden aplicarlo y el problema que tienen los consumidores españoles es de precios y no de falta de energía.
Entendemos que se deberían abordar rebajas de impuestos, el IVA que es sobre el que tiene especial incidencia la UE con el fin de abaratar los precios. La medida adoptada por el Gobierno de España de rebajar impuestos en los carburantes ha demostrado la efectividad a la hora de contener los precios que están mucho más bajos que en países de nuestro entorno y entendemos que ese es el camino a seguir hasta la normalización de la situación.
Por ello, volvemos a insistir en la necesidad de rebajar los impuestos en la alimentación con el fin de abaratar otro de los graves problemas de los consumidores como lo es la alta inflación.
Otro de los puntos señalados por la UE en cuanto a la posible gratuidad o abaratamiento del transporte público puede ser positiva pero cabe resaltar la enorme desigualdad que tendríamos los ciudadanos. Hay ciudades donde hay una fuerte red de transporte público pero en otros sitios es tremendamente deficiente. Además, dudamos mucho que en nuestro país tuviera efectividad positiva en tanto que absorber todo el transporte en las redes públicas originaría un colapso de este servicio público, una sobrecarga para los trabajadores y, con ello, una deficiente calidad en su prestación con un claro perjuicio para quienes sí o sí tengan que utilizarlo por carecer de oportunidades que serían las rentas más bajas de consumidores.
Por todo ello, desde la Asociación Española de Consumidores pedimos medidas efectivas y no de mero maquillaje por parte de la UE que desde hace muchos años está perdiendo la iniciativa internacional en este tipo de situaciones.

